jueves, 19 de diciembre de 2013

El destino es la suma de decisiones que tomamos en nuestra vida



Y parece que hoy es día de echar de menos, de darse cuenta que es inevitable crecer, que cada año somos un poco mas viejos y que la vida de cada uno va tomando su camino. No me gusta pensar que ya no tengo a mi amigas cerca, que no estamos todas juntas cada día, sin embargo es lo que toca y por eso hoy digo que las echo de menos. Que me da rabia que por culpa de hacernos mayores, tengamos que separarnos. Unas en Madrid, otras en Valencia, en Salamanca, en León y ni aun estando en la misma ciudad nos vemos casi. Quien pudiera alargar los días, hacer que tengan 6 horas más para poder invertirlas exclusivamente en la gente que nos rodea, que nos demuestra que vivir merece la pena. A veces es necesario echar de menos para darte cuenta de lo mucho que te hacen falta porque esto es como un cuadro, hace falta alejarse para ver los volúmenes y la composición en general, sin embargo los detalles solo se ven si te acercas, si lo vives. Porque hay pinceladas que parecen manchas, y sin embargo puede ser el detalle más bonito del cuadro, otras de verdad son manchas que estorban, que molestan, que sobran y que no te das cuenta de que están hasta que te fijas bien. La vida nos enseña quien es ese precioso detalle y quien ese gazapo en medio del lienzo. Escucha, aprende, se feliz y vive. No seas tonto, busca el lado bueno y no dejes que se escapen aquellas personas que tanto valen, demuéstralas que las necesitas, que harás lo que sea porque siempre estén a tu lado. 


martes, 10 de diciembre de 2013

Cuerdo y a la vez loco de atar.



Que vuelvas con esa sonrisa tonta que siempre llevas, con ese no-sé-qué que me hace estar tan a gusto y que hace que se me olviden todos los problemas. Tienes esa magia en la mirada que me deja embobada, esa locura que me activa y ese optimismo que me contagias casi tanto como los bostezos. Somos piezas de un mismo puzzle que se complementan, se completan. Tú tan inquieto y yo tan tranquila, yo tan realista y tú todo un soñador. No sé si eres todo lo que buscaba pero desde luego eres lo que necesitaba. Porque lo mejor de ti es que eres como nadie.


martes, 3 de diciembre de 2013

Que no se pierdan las buenas costumbres por favor.



Se busca alguien que la lleve lejos de toda esta mierda. Lejos de esta rutina y de todos esos malos hábitos que están inundando la ciudad. Y es que nos estamos volviendo verdaderamente gilipollas, perdón por la expresión pero, ¿se puede saber en qué nos estamos convirtiendo? Si ahora las relaciones tienen ultima conexión, si los besos se mandan por emoticonos y toda la atención que necesitas es que te conteste por whatsapp de inmediato las 24 horas del día. ¿Qué clase de amor estamos creando si tu buen humor depende de que te haya escrito para darte las buenas noches y los buenos días? Un amor y una amistad que lee las conversaciones que haya tenido con otros buscando algún motivo por el que desconfiar. Un amor en línea, sentimientos en letras y una amistad que no entiende que no vivas pegado al móvil. Si ya lo dijo Einstein: “El día que la tecnología sobrepase a la humanidad, tendremos una generación de idiotas”. Pues señores, bienvenidos a la maravillosa generación de idiotas, pero no se preocupen que esto evolucionará y nos volveremos tan tontos que ni podremos replantearnos que estamos haciendo mal. 

martes, 26 de noviembre de 2013

El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.


En este mismo instante alguien se despierta en la ciudad y alguien cierra sus ojos para dormir o para soñar, alguien camina sin rumbo y otro corre deprisa al trabajo. En este mismo instante alguien se besa bajo la tenue luz de una farola; y alguien mata y esconde la pistola. En este instante alguien anda abandonado con la mente perdida, pero también alguien anda perdidamente enamorado. Unos mueren de hambre mientras otros mueren de avaricia. En este mismo instante alguien tiene un accidente de coche mientras otro coge por primera vez uno. Unos hacen que sucedan las cosas, otros esperan que el destino las haga suceder. En este instante alguien resuelve sus problemas echándole huevos, mientras otro les da la espalda. Unos lloran esperanza mientras en otros la esperanza les mantiene vivos. En este mismo instante hay gente discutiendo por bobadas mientras otros disfrutan de su día. Por suerte o por desgracia, tenemos la capacidad de elegir, elegir en que emplear nuestro tiempo, nuestros días, nuestra vida.

martes, 19 de noviembre de 2013


Quédate con quien prefiera estar un sábado en tu casa, que bebiendo alcohol en una fiesta. Con quien prefiera tomar tu mano que tener un cigarro. Quédate con quien sepa estar sin ti pero prefiera estar contigo. Con quien te valore, no con quien te ilusione. Quédate con quien no necesite verte para saber que no te olvidará jamás. Con quien prefiera perder el orgullo con la persona que quiere, a perder a esa persona por orgullo. Quédate con quien te quiera no solo por cómo eres sino por cómo es él cuando está contigo. Con quien luche por tenerte aun sabiendo que ya estas. Quédate con quien te anime a cumplir sueños, no con quien te prohíba cumplirlos. Con quien confíe en ti más que en él mismo. Quédate con quien te regale su tiempo, no su dinero. Con quien te aprecie e intente comprenderte. Quédate con quien valga la alegría, no la pena. 


martes, 12 de noviembre de 2013



Despiertas, mirando al mundo con esos dos faroles. Caminas con tus ideales atrás, como si fuesen tus guardaespaldas. Generas rutinas pero buscas ser más amigo de lo inesperado; de cualquier experiencia que salga de lo cotidiano. Y aunque a veces cansa, está bien ese juego que generas con la vida: probarse a uno mismo, ver hasta donde puedes llegar. Este recorrido está lleno de personas. Todas aparecieron de la misma manera, siendo lo inesperado, la novedad. Pero poco a poco van tomando forma, van tomando color. Cambia la distancia; unos se acercan y otros se alejan. Personas que pudieron ser imprescindibles, ahora toman el título de extraños. La rutina nos va consumiendo en seco hasta que frenas y te preguntas, qué pasó. Pero muchas veces no nos damos cuenta de que el mundo es redondo y por mucho que nos demos la espalda, si continuamos caminando cada uno en su sentido, nos volveremos a encontrar.


viernes, 8 de noviembre de 2013


Hace ya algunos años que tengo un mecanismo de defensa para enfrentar las distintas situaciones de mi vida: vivo esperando lo peor aunque en el fondo me guardo alguna esperanza; sé que por ser yo las cosas van a salir bien, tienen que salir bien. Sí, es un argumento bastante egocéntrico, pero me funciona gran parte de las veces. Vivimos en un mundo egoísta, donde cada uno mira por sí mismo. Donde la gente miente con el fin de engañar a sus contrincantes. Hemos hecho de la vida un juego, pero nada de un juego como el pilla-pilla o el escondite, en el que todos juegan y se divierten sino un juego de estrategias, de lucha, de jugar para ganar. Hoy en día los que juegan al escondite, se han quedado escondidos y no tienen la intención de salir para salvarse. Ya solo quedan jugadores de ajedrez, con la estrategia preparada y dispuestos a atacar.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Abrázame hasta que mañana sea ayer

Yo quería ser una rockstar. Quería vivir de la noche, en lugares donde nadie se acordara de nada. Lugares efímeros, en donde no se marcara ninguna huella sobre mí. Quería afirmar que había probado todo lo probable, sin caer en adicciones. Una vida con luces de discoteca, resacas y demasiada fiesta; una vida alocada. Tengo un pasado conflictivo. Tengo tantos errores que no podría acumular ni uno más. Mi mente está plagada de pecados capitales. Vivo aprendiendo a vivir. Caer en cada opción de perder, incluso sin querer levantarse. Veo la vida pasando frente a mis ojos sabiendo que estoy equivocada, pero sin tener claro como volver al camino correcto. Hasta que él apareció. No era un príncipe, pero se parecía. Le regaló a mi vida un par de escrúpulos, un par de motivos para no mandar todo al carajo. Me dio la tranquilidad suficiente como para ordenar mi futuro, y, solo decir, que ese futuro quiero vivirlo con él.

 



lunes, 21 de octubre de 2013

Asumo la culpa porque podía haberlo evitado, no porque me arrepienta

Tengo que dar el primer paso, reconocer que todo esto empezó por mi culpa. Por dejarme llevar, por no saber manejarme; por no echar el freno a tiempo. Por no saber decir "no". Siempre creí que tenía el poder necesario para decidir por mí misma. Quise jugar a manejar todo, quise sentirme superior. Quise pretender que podía dominar mi mundo dándole a cada asunto su lugar. No. No pude. La ola me inundó, mi cerebro se fugó. Y en situaciones así, ¿quién reacciona con un mínimo de cordura? En realidad no importa. El error estuvo en creer que podía salir inmune. Siempre tengo la sensación de que no me pueden tocar, no me pueden dañar. Manejaba marionetas invisibles, pero sin razonar que también fui una marioneta manejada por otro. Estaba inmersa en un círculo vicioso, del cual no podía salir. Los días seguían su curso, obviamente; pero yo estaba estancada. Daba igual si era lunes o jueves, si eran las cuatro de la mañana o las seis de la tarde. Tenía la mirada nublada, la boca cansada, las manos tristes. Mi moral no tenía perdón, no tenía razón; merecía ser tirada en la primera esquina que apareciera, como una triste colilla de un cigarro acabado. El mundo seguía exactamente igual. Amanecía, había sol; anochecía, salía la luna. No había cambiado absolutamente nada. Por eso entendí que tenía que tomar una decisión para cambiar la manera de ver los días. Empecé aclarando que no sé decir "no", o no sabía. Aprendí, como se aprende todo en la vida; fingiendo fortaleza, demostrando altura aunque muriera por dentro. Siempre se pretende liberarse de todo pensamiento, actuar acorde a un instinto salvaje; fomentar la locura. Pero uno no puede dejar salir su monstruo interno cuando tiene un pasado que lo condena. Uno no puede darse el lujo de generar asociaciones en las mentes que no tienen otro tema del que hablar.


domingo, 13 de octubre de 2013

La Bella y la Bestia




“Si te vas a enamorar de mí, deberías darte cuenta de que te vas a enamorar de mi forma de ser, de mis defectos y de mi manera de sentir, de mis inseguridades, de mis miedos y de mi inmadurez; significa que aceptarás como soy y no querrás cambiarme, como mucho, intentarás aconsejarme. Has de saber que no soy perfecto, que como he dicho, tengo defectos, miedos y dudas, pero si te fijas en mí y consigues llamar mi atención podría acabar pareciéndote que soy lo que necesitas, lo que falta en  tu vida.” 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Cuando sepas de mí

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.

Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.

Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.

A lo que iba.

Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.

Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.

Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.

Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.

Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.

Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.

A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.

Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.

Haz ver que me olvidas.

Y me acabarás olvidando.

De verdad.


____________________________________________________________________Risto Mejide___________

domingo, 29 de septiembre de 2013


¿Cómo saber cuándo hay que dejar de buscar? ¿Cuándo hay que dejar de jugar? ¿Cómo saber que ya le has encontrado? ¿Cómo saber quién es esa persona con la que compartir el resto de tus días? ¿Por qué si sé que él puede ser esa persona, hay algo que me aterra y no me deja ser sólo suya? ¿Es miedo? ¿Mide a querer? ¿Miedo a que me quieran? ¿A creer que me quieren?
A veces lo tengo tan claro, otras tan oscuro, que confundo los sentimientos con el miedo, la realidad con la imaginación, la verdad con lo que mi mente quiere. ¿Quiero que me quieran? ¿Quiero dejarme querer? ¿Por qué tan sí quiera se responderme a mí misma? Tal vez no es el momento, pero entonces ¿cuándo lo será? y ¿cómo lo sabré?
Ya he encontrado una persona que me complementa, que me comprende y me mima, pero no quiero creer que es perfecto, aunque no dudo que lo sea, pero sé que puede haber otra mejor, mejor dicho, eso quiero pensar. El problema es que no hago más que encontrarme a muchos peores, nadie le iguala, ni mucho menos le supera, todos se quedan en una noche o en un par de besos. Necesito alguien que me llene plenamente, que me haga perder la cabeza, recordarle cada instante y esperar encontrármele en cada esquina; alguien que consiga enamorarme, alguien a quien sea capaz de decir “te quiero”, que consiga que esas dos palabras salgan de mi boca sin pensar. 


viernes, 27 de septiembre de 2013

"Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré."


 Gabriel García Márquez       


lunes, 23 de septiembre de 2013




Fotos Biarritz (Francia)

Siempre compare mis sentimientos con las olas del mar, al igual que vienen, se van. Tan simple como esto. Algunos romperán contra ti, como las olas en los acantilados, mientras otros simplemente resbalaran por tu cuerpo como el agua en la arena. Algunos querrán pasarse años dentro de ti, mientras otros se irán con mucha facilidad. Podrás sentirte como la arena mezclándote con ellos y disfrutándolos. Por que, ¿de qué mas se trata la vida? De disfrutar de todos los pequeños momentos de los que se compone. Por nuestra vida pasaran montones de sentimientos, algunos merecerá la pena que los agarremos mientras que otros no merecerán ni que pasen un segundo por nuestra mente. Nunca seremos seres perfectos que sepamos en todo momento que queremos, pero deberíamos aprender a distinguir cuales son los sentimientos verdaderos.

martes, 17 de septiembre de 2013



Me resbala si follas o si fallas, si estudias o si prefieres trabajártelas, si odias los domingos o si cuentas por ahí que yo estaba loca por ti. Si eres victoria o fracaso, si te sigue faltando cerebro o si te sigue sobrando de ahí abajo. Si bebes por divertirte o por olvidar. No me han quedado cicatrices de la ostia que me pegaste, ni canciones que recordar. He vuelto a nacer y he vuelto atrás. Ahora soy invencible, imperfecta, impredecible, sincera y rápida. He aprendido la lección bien aprendida a base de palos y no me han quedado ganas de volver a verte, ni de noches ni de mañanas, no me han quedado ganas de ti en general. Solo una indignación que se parece a la resaca de los domingos y un poco de odio hacia todo lo que tenga que ver contigo. Nunca fui tu mejor amiga, pero aun así soy una de las mejores cosas que han pasado por tu vida, demasiado buena, la verdad. Y cuando llegue el día en el que hagas un repaso de tu lista y sientas ese nosequé porque yo ya no esté en ella, me verás a años luz de esta pesadilla.






domingo, 15 de septiembre de 2013




Me duele, me duele que hayas vuelto a aparecer así y que te hayas ido de la misma forma, no sabes cuánto. Siempre has sido como esas heridas de guerra, fugaz, rápido y certero, muy certero; pequeñas heridas que curan fácilmente por fuera pero siguen abiertas por dentro. Me gustaría que un día de estos, no hoy, ni tampoco mañana; no tengo prisa, nunca la he tenido contigo porque se lo que hay, se como somos; pues bien, que un día de esos que te recuerden a mí, me eches de menos y te des cuenta de cómo te comportaste, de lo estúpido y cobarde que fuiste. No creíste que lo nuestro fuera algo más, ese fue tu error, que cuando te toco elegir no viste más allá de lo que había, que ni si quiera pensaste en lo que podía haber sido, que creías saber lo que iba a pasar sin darte cuenta de que las personas que éramos hace unos años ya quedaron atrás. Y vuelta a la misma historia en lugar de ir un poco más allá, otra vez a escuchar las mismas palabras que ponen fin una y otra vez a esta interminable historia. Ni se te ha pasado por la cabeza lo que a mi me pudiera parecer, ni te a importado el que tuviese que volver a escuchar la misma mierda de siempre que ya me explota en la cabeza. No voy a luchar más por alguien que ni se da cuenta de eso, que no me merece la pena. Y no es que me haya cansado de ti, me he cansado de no poder tenerte, que es diferente. Y bien, ahora tú pretendes ser feliz atado a una relación que no lleva a ninguna parte, quieres asentar la cabeza y, para algo que haces bien, no es que hayas elegido la mejor manera. Sabes que no es la mujer de tu vida, solo que te sientes menos carbón por solo estar con una; y si, ahí va una de esas cosas que se piensan y nunca se dicen. Pero bueno, te quise como a nadie y ahora me toca superarte como a otros.


viernes, 13 de septiembre de 2013


Dime que soportarás no volver a tocarme nunca más, que no te importará no volver a tenerme nunca en tu cama, que no echaras de menos mis abrazos ni mis besos, que te da igual no volver a estar dentro de mí. Que no te arrepentirás de que no sea yo quien te toque, que al cruzarnos no te entrará esa tentación con solo rozarte. Dime que lo tienes tan claro que todo esto te da igual, que lo soportaras, que no te importará, que no lo echarás de menos y que no te tentará ni mi mirada. ¿Es eso lo que nos merecemos, que todo se quede en un recuerdo? ¿Un nunca más? Es una pena, con lo que nos quedaba por descubrir.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Repíteme otra vez, una eternidad de noches para enloquecer


Me consumes, como si fuese un cigarrillo entre tus labios. Y es irónico porque aquí la droga siempre has sido tú. No sé cómo, en tan poco tiempo, hemos podido llegar tan lejos, pero tú te alejas en una dirección distinta a la que me alejo yo. Y quizá ya te habrás dado cuenta de que la distancia no nos hace olvidar, sino recordarnos más fuerte; con más fuerza de la que necesitamos para rompernos. Que la distancia lo único que hace es aumentar las ganas que tenemos de querer mordernos la boca al besarnos, como si nos vengásemos, así, de las circunstancias. Pero nada de eso, ha llegado septiembre y ha sido como ese punto y final que ninguno de los dos se atrevió a escribir. Ha llegado septiembre y como si se hubiese ido todo lo demás. A veces, de madrugada, echo de menos que le des un sentido a mi insomnio. Y nada más. Sólo espero que estés bien, o que no lo estés tanto, sin mí.


lunes, 2 de septiembre de 2013


Nosotras no ignoramos, tan sólo queremos saber si hacéis un esfuerzo por hablarnos. Aquí el que no demuestra lo que siente esta dispuesto a perder lo que quiere. Porque no tener un buen motivo para quedarse es tener una opción por la que marcharse. Las cosas no se dicen, se hacen y los sentimientos no se dicen, se demuestran. Digo yo que si quieres tener a alguien a tu lado, luchas por que se quede contigo. Sacas valor, te tragas tu orgullo y demuestras que te importa. Que no pido nada del otro mundo, que a veces todo lo que una chica quiere es que luchen por ella y que le demuestren lo que sienten. Que nunca es tarde hasta que deja de ser el momento, que nunca se sabe lo que puede pasar y que las cosas pueden cambiar en un instante, en una milésima de segundo. Asique piensa bien tu jugada y ten en cuenta que el no hacer nada ya es una opción y que puedo ser como el tiempo, que si me pierdes no regreso jamás. 





Fotos: Lugano (Suiza)

sábado, 31 de agosto de 2013

You can’t say we never tired


Sabes que en algún momento va a pasar. Porque si, porque es inevitable. Porque son muchas cosas, mucho tiempo, muchos sentimientos... así que lo único que intentas es que no te explote en la cara, estar preparada para ello, al menos. Y justamente cuando crees que las cosas van bien, sin esperártelo, te explota justo delante de tus narices. Y te das cuenta que el amor es eso, un juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño, que todo tiene una fecha de caducidad, que nuestro tiempo pasó, y solo queda un corazón medio roto, esta forma tan cobarde de no decirnos que no, un lo siento, un desamor sin amor... que ojala no me hubiera repetido tantas veces ese "me sobran motivos pero me faltas tú sobre la cama", porque ese ha sido justo el problema y el detonante, el admitir las cosas pero no aceptarlas. Y cada vez más tú, y cada vez más yo... sin rastro de nosotros.

sábado, 17 de agosto de 2013

Demasiado altas las expectativas, demasiado grandes las decepciones.


Quiero a alguien que me muerda los labios y me haga sentir especial. Que esté a mi lado cuando estoy mal. Que me abrace cuando yo no le quiero contar lo que me pasa. Alguien que esté a mi lado cuando más le necesito y que no dude que yo también lo estaré. Que me coma a besos y me mate a cosquillas. Que me regale noches enteras sin dormir por pasarlas entre calor y risas. Que cuando me lo cruzo me guiñe un ojo y me sonría. Que me tape los ojos y me dé un beso repentino. Que me haga enfadar y luego me saque la lengua. Que se ponga celoso y no lo admita. Que sin decirme un solo te quiero haga que me sienta querida. Que me diga que no le gusta verme llorar, y cuando lo haga que me abrace, que esté conmigo aunque no se lo pida, y que me mire y me ponga roja. Que sea fanático de los besos en la frente y de mi sonrisa. Alguien que cuando no estoy me eche de menos aunque no lo reconozca, que me desee buenas noches y que me quiera. Pero creo que hoy en día esto es mucho pedir.


domingo, 28 de julio de 2013


¿Cómo diferenciáis que no me contengo las lágrimas, que no encierro emociones, impulsos y sentimientos, que no les permito brotar para no entorpecer más lo que os rodea? ¿Cómo os atrevéis a asegurar que lo que dicen de mi es verdad? ¿Cómo podéis saber lo que cuesta sacar a relucir mi orgullo para no dejaros ver esa cara indefensa, dolida, ofendida, rota, que aguarda en el lugar más intrínseco de mí y que a veces solo en soledad consigo solventar? ¿Cómo podríais entender lo que cuesta aguantar las ganas de correr hacia ninguna parte y de gritar para nadie y gritar para todos infinitas cosas? ¿Y qué conseguiré yo? y, ¿qué conseguiréis vosotros camuflando esa parte tan humana que tanto engrandece a las personas? ¿Acaso nos produce satisfacción? ¿Acaso nos sentimos mejor? ¿Acaso nos sentimos más fuertes? ¿No sería preferible volver a meter el orgullo en una cajita y cerrarla para siempre? ¿No sería increíblemente mejor sentirnos desahogados, guardar tranquilos en nuestra conciencia que todos y cada uno tiene conocimiento de todo aquello que sentimos hacia ellos? ¿No seríamos más felices así? ¿No sería más fácil?


miércoles, 24 de julio de 2013

Ni todos los mordiscos duelen, ni los mejores besos se dan en la boca.



Muchos dicen que soy un animal de sangre fría pero es el simple tacto de tu piel el que me da calor. Los escalofríos que me provocas con el roce de tus dedos me recuerdan que estoy en tu habitación, que estas a mi lado, que estoy entre tus brazos. Puedo sentirte con cada uno de mis sentidos, respirar tu olor en la almohada, contemplar tus ojos bajo la luz de las estrellas, oír tu respiración acelerada, el tacto de tu piel sobre la mía y el sabor de cada beso. Sabes bien lo que me gusta, sabes como hacer para calentar todo mi cuerpo y yo se que hacer para que no nos quedemos helados. Dibujar en tu espalda con la yema de los dedos, devorarnos con la mirada, descargar las ganas que nos tenemos, cubrirnos de abrazos y besos en la frente, mezcla de calor y frío, de sudor y agua, a eso nos dedicamos anoche. Bueno, a eso y a hacer de esa noche, nuestra noche.


sábado, 20 de julio de 2013


Después de tanto tiempo he aprendido que grandísimos amigos pueden volverse auténticos desconocidos y que, por el contrario, un simple desconocido puede volverse alguien indispensable en tu vida. Que el “nunca más” nunca se cumple y que el “para siempre” siempre termina. Que el que quiere, puede; que quien la sigue la consigue; y que quien no arriesga, no gana. Que el físico atrae pero la personalidad enamora. Que si quieres ver a alguien hoy, díselo, porque mañana no es hoy. Que el sentir dolor es inevitable pero el sufrir es opcional; y que sin llantos no hay alegrías.He aprendido que no sirve de absolutamente nada negar lo evidente ni engañarse a uno mismo. Y que hoy en día es casi imposible encontrar a una buena persona, es tan difícil encontrar incluso una persona con quien hablar, alguien que acabe de escucharte y no te juzgue sino que te aconseje; alguien que te tome como eres pese a todas tus imperfecciones que, por favor, el día que encuentres a una persona así, no hagas que cambie de actitud, cuídala, porque las buenas personas, por desgracia, se están perdiendo.







Fotos: MRV

viernes, 5 de julio de 2013

Cualquier día puede ser un buen día.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y no te levantes con el pie izquierdo, dicen. La receta de un gran día o un pésimo día no se encuentra en ningún baúl de un castillo de siglos pasados, pues la encontrarás en tus actos, en tus decisiones. Buenas o malas decisiones nos sirven de ingrediente principal en nuestros días. Pero éstas, no dependen solo de nosotros mismos, ya que las decisiones de los que nos rodean nos influyen más de lo que creemos. No me refiero a que este ingrediente tenga que ser grande en cuento a peso ni tamaño, sino a valor, y no económicamente hablando. Pues de pequeños gestos nos hacemos grandes y las decisiones conllevan a ese pequeño gran gesto. Un gesto de amor puede hacer que ese día sea no un día más, sino un gran día. Aunque no todo está en nuestras manos. Un gran día para algunos puede ser trágico para otros. Igual, para mí, un gran día no es el que está hecho de grandes hazañas y conquistas. Un gran día está hecho de pequeñas cosas: de una palabra de aliento, de una sonrisa, de una mirada... e incluso de una ausencia.


lunes, 1 de julio de 2013


BUSCARTE, FROTARTE, MIRARTE, EXPLICARTE, SOPLARTE, OBSERVARTE, FOLLARTE, MIMARTE, ABRAZARTE, DESEARTE, PILLARTE, BESARTE, ROBARTE, SALPICARTE, RUBORIZARTE, OLFATEARTE, CAZARTE, PRESTARTE, MANOSEARTE, AMARTE, BAJARTE,
MORDERTE, CALLARTE, LEVANTARTE, ENCONTRARTE, ADMIRARTE, SOÑARTE, DARTE, 
IMAGINARTE, AÑORARTE, ENCANTARTE, CONTARTE, ANIMARTE, TOCARTE, BABEARTE, CEGARTE, CURARTE, ACARICIARTE, ACHUCHARTE, REGALARTE, 
ENAMORARTE.



miércoles, 26 de junio de 2013

No busques a una persona que te regale rosas por San Valentín, que te lleve a un restaurante de lujo el día de vuestro aniversario, que te regale joyas caras ni que te diga que estás guapa un sábado con los kilos de maquillaje que llevas. Todo eso está muy bien, pero mejor busca a una persona que el día de San Valentín te diga que te quiere tanto como el resto de días del año. Alguien que odie el día de vuestro aniversario pero porque eso significa que ya se ha consumido un año más juntos. Una persona que te diga lo guapa que estás no, mejor una persona que te diga lo guapa que eres todos y cada uno de los días. Busca a una persona que rompa tus esquemas, capaz de llevar a cabo tus “yo nunca” y tus “a mi eso no me va”. Y cuando lo encuentres, un consejo, no lo dejes ir. 


viernes, 14 de junio de 2013


Y quiero gritarle al mundo que ya no tengo dudas, que los miedos y las indecisiones se quedaron debajo de la cama, que hoy me quiero más que nunca y que no voy a mirar atrás ni a pensar en lo que pueda venir. Voy a limitarme a vivir el presente, a disfrutar de los momentos a su lado y a echarlas de menos cuando estemos separadas. Sois lo más grande, lo más bonito y lo mejor que me ha podido pasar en esta vida. Porque un día escuche que la vida de cada uno la marcan las personas que le rodean, que habrá personas que te harán llorar, otras con las que no podrás parar de reír o incluso alguna que te pondrá nerviosa solo con verla. Hay personas que vienen para marcharse y otras que llegan para quedarse, para no desaparecer nunca.




sábado, 8 de junio de 2013

Habrá veces en la vida a las que no podrás decir que no.


Tu boca me tentaba, tus labios me llamaban y tus recuerdos me invadían. No fueron más de diez segundos lo que tardaron nuestras miradas en entenderse ni más de veinte segundos lo que tardaron los recuerdos en convertirse en risas. Tus palabras volvían a dar sentido a mi cara de niña despreocupada y feliz. De nuevo nos encontrábamos en la misma situación, sudando y con el pelo revuelto, pero esta vez no había nada claro, bueno, realmente nunca lo hemos tenido claro. Y es que después de sanar tantas heridas, de utilizar tantas tiritas y algodón, acabamos siendo débiles ante las mismas situaciones de siempre. Tenemos mucho miedo de que nos vuelvan a hacer daño, sin embargo, nos hemos quedado sin excusas para ocultar lo que realmente sucede. No quisimos revivir aquellos sentimientos ya olvidados pero demasiado inevitable era que volviesen a aparecer. Porque, la verdad, entre tú y yo, aquellos sentimientos ni se fueron ni volvieron, siempre han permanecido, casi ocultos, imperceptibles, en un intento de olvido pero totalmente presentes. Juntos somos el tiempo de un fuego artificial, separados toda una vida para recordarlo.

sábado, 1 de junio de 2013



Nadaba por su río cuando me perdí por su delta. Eres de ese tipo de personas que son gente especial sin efectos especiales, y me encanta. Esta claro que no somos dos extraños sino que nos conocemos muy bien, demasiado bien. Y por eso te diré que yo sólo quiero que si tiramos la toalla sea para ducharnos juntos, que nuestro mejor vuelo es sobre un colchón y el aterrizaje es arquear la espalda de placer, que te hablo de irnos a vivir al sur para así perder el norte. Ver durante horas lluvias de estrellas fugaces mientras me abrazas, eso quiero; que me abraces, porque entre tus brazos desaparece esa puta sensación de frío que me da cuando sé que algo va mal. Vuelve a pedirme que me quede en tu cama, no me dejes irme, ten ganas de mí, porque yo las tengo de ti.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Ahí es cuando te das cuenta de que todo va a cambiar.

Con una sonrisa en la cara y una lágrima en la garganta, recuerdo los años vividos en este nuestro colegio. Hace ya más de 15 años que pusimos nuestro primer pie en este lugar. Casi sin darnos cuenta han ido pasando los cursos y hoy nos encontramos en un día tan importante y especial como es el día de nuestra graduación. Un día que llevamos esperando ya mucho tiempo. Así terminamos un capítulo que no es sino el comienzo de otro nuevo. Con todo lo que vivamos esta tarde llega el fin de la que, probablemente, sea la etapa más importante de nuestras vidas, en la que hemos llegado a ser como somos; la que nos ha visto crecer y madurar con los años hasta convertirnos en los pequeños adultos que se puede decir que ya somos. En este tiempo hemos aprendido que dos más dos no son cinco, que toda oración, excepto que sea impersonal, tiene sujeto y predicado, que en inglés “hola” se dice “hello” y en francés “bonjour”, que Colón descubrió América en 1492, y bueno, algunas cosas más. Ahora sabemos que solo un profesor de dibujo es capaz de hacer circunferencias perfectas en la pizarra, que hay cosas que son de cajón de madera de pino, que el nogal es un buen sitio donde reflexionar y que las películas porno, no os penséis mal, son películas por no dar clase. Entramos a este colegio sabiendo poco más que comer, dormir y jugar y sin embargo saldremos habiendo hecho una media de 1450 exámenes.
Así pues, por todos los años vividos en este colegio, por cada hora interminable de clase y por los segundos de más en los exámenes, por los llantos y las risas, por las excursiones y convivencias, por cada secreto que cada uno de nosotros nos llevamos, por los profesores de infantil, de primaria, secundaria y bachillerato, por los que hoy no están y por los que se quedan, por todo lo que hoy dejamos atrás ¿qué mejor momento que este para daros las gracias? Tenemos tanto que agradecer que seguro que me quedo corta con estas palabras. Lo primero, gracias a todos los padres y madres que nos trajeron a este colegio y que son los responsables de que hoy estemos aquí; gracias sobre todo por apoyarnos, animarnos y confiar en nosotros en especial en este curso en el que parece que nos jugamos nuestro futuro. Gracias a todos los profesores que hemos tenido, a cada uno de los tutores que nos han soportado, gracias por la infinita paciencia que habéis tenido. Gracias a todas las personas que hacen de nuestros días algo más que el pasar de las horas, porque seguro que cada uno de nosotros tenemos a quien agradecerle que nos saque una sonrisa en el momento menos esperado o nos anime a subir cuando lo único que ves es un pozo sin fondo.
Este curso se acaba y el que viene ya no estaremos los 55 juntos. Teóricamente a lo largo de estos meses hemos tenido tiempo para pensar en cada uno de nosotros y es que es hora de tomar decisiones importantes, de alcanzar la mayoría de edad, de ser algo más independientes y mostrar que todo lo aprendido a servido de algo, de luchar por lo que queremos, de buscar y perseguir aquello que nos haga felices, es hora, ante todo, de eso de ser felices. Pero la realidad es que en este momento no tenemos muy claro que va a ser de nosotros, sólo somos conscientes del esfuerzo tan grande que nos a supuesto el tratar de acabar este curso de la mejor manera posible y aunque aun no sepamos los resultados estoy segura de que cada uno de nosotros conseguirá su objetivo, sólo vale no abandonar ni rendirse a mitad de camino porque por algo hemos luchado el estar aquí y lo terminaremos como merecemos.
Vive ahora en nosotros la incertidumbre de saber si el futuro nos reserva un espacio en común, si en unos años podemos afirmar con orgullo que no ha habido necesidad de echarse de menos. Pero creed si os digo que solo tenemos que alimentar esa pequeña esperanza que grita sus ansias de querer por mucho tiempo, que todo siga tal cual lo es aquí y ahora.

Puede que ahora no tengamos claro lo que seremos en unos años pero lo que si sabemos es lo que nunca somos y lo que nunca dejaremos de ser, Compañía de María.


Graduación Generación del 95, Compañía de María, La Enseñanza.


miércoles, 22 de mayo de 2013


Eres como esa canción que tanto me gusta, la que no puedo dejar de escuchar. Eres como el olor de mi perfume preferido, ese que siempre se queda pegado a mi ropa. Eres ese soplo de aire frío, ese que siempre agradeces en los días de calor. Eres como el tacto de la ropa limpia después de una buena ducha tras. Mejor que el dolor de estómago cuando no puedo dejar de reírme, mejor que levantarme tarde un domingo, mejor que el olor a pintura. Mejor que andar descalza, mejor que el lado frío de la cama en verano y esas dos mantas en invierno. Eres como esa primera sonrisa después de una lágrima. Como el sonido de la lluvia al caer por la noche mientras intento dormir. Como el grito de libertad que siempre me he callado pero que por fin hoy he conseguido decir. Mejor que ese cosquilleo, esa sensación que te hace cerrar los ojos, mejor que ese sobresaliente inesperado, mejor que el silencio cuando sobran las palabras. Eres ese cabo que siempre está suelto, ese impulso imposible de frenar, esa pregunta que no tiene respuesta, todo aquello a lo que no encuentras sentido ni necesidad de buscárselo.


sábado, 11 de mayo de 2013


Incluso en estos tiempos veloces como un Cadillac sin frenos, todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos.
Incluso en estos tiempos en los que soy feliz de otra manera, todos los días tienen ese instante en que me jugaría la primavera por tenerte delante.
Incluso en estos tiempos de volver a reír con los amigos, todos los días tienen ese rato en el que respirar es un ingrato deber para conmigo.
Incluso en estos tiempos triviales como un baile de disfraces, todos los días tienen unas horas para gritar al filo de la aurora, la falta que me haces.
Incluso en estos tiempos de aprender a vivir sin esperarte, todos los días tengo recaídas y aunque quiera olvidar no se me olvida que no puedo olvidarte.



lunes, 6 de mayo de 2013

Tú, yo, ¿nosotros?


¿Qué sabes tú de mí? ¿Cómo estas tan seguro de que sigo siendo la misma? ¿Qué sabes acerca de lo que realmente siento? ¿Y de lo que quiero? ¿Y acerca de todo lo que desborda mi cabeza? ¿Sabes tú si mis palabras concuerdan con mis sentimientos? ¿Cómo puedes identificar que no te estoy mintiendo, que no oculto esa parte más vulnerable de mí? ¿Por qué sigues ahí? ¿Por qué has vuelto después de tanto tiempo? ¿Qué efectos te provocan nuestros actos? ¿Qué sientes? ¿Qué piensas de mí ahora? ¿Eres capaz de definir la relación que existe entre nosotros? ¿Sabes lo que quieres? ¿Sé lo que quiero? 

lunes, 29 de abril de 2013




Y es que hasta los más chulos han llorado. Los más estudiosos han suspendido. Los días más lluviosos ha salido el sol. Los más grandes imperios han caído. Los más orgullosos han pedido perdón. Todos hemos llorado de la risa y todos nos hemos reído en un momento de seriedad. ¿Y que si nos hemos caído miles de veces? Lo importante es que nos hemos levantado con más fuerza, y ten siempre en cuenta que hasta los más grandes han sido vencidos alguna vez y no por ello se han rendido ni han dejado de lado su meta. Así es que no me cuentes cuantas veces has triunfado, cuéntame mejor cuantas veces has perdido, cuantas veces te has equivocado y aprendido de tus errores. Dime que a pesar de todo has seguido adelante con más fuerza y has luchado sin abandonar lo que te importa. Ese es el verdadero éxito del cual me interesa hablar.